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síndromes existen variables genéticas dentro del mismo síndrome. No obstante es posible,

           haciendo una lectura transversal, localizar denominadores conductuales comunes entre esa
           multiplicidad, para poder establecer unos criterios de intervención también comunes, tanto

           en el ámbito escolar como en el familiar.

                  Eduardo insistió en la importancia de poner a la persona y a la familia en el centro del
           quehacer  profesional  y  la  necesidad  de  “antes  de  juzgar,  diagnosticar,  intervenir…

           preguntar”. Observar, más allá de lo que ven nuestros ojos, y desde la empatía, libres de

           prejuicios. Reconocer a las familias como válidas interlocutoras.


           CARMEN  PÉREZ  PORTILLO.  Psicóloga  sanitaria.  Psicopedagoga.
           Orientadora  del  Equipo  de  Orientación  Educativa  de  Avilés  (Oviedo).
           Presentó la ponencia “Enfermedades raras y problemas de conducta:

           Intervención desde una óptica preventiva en el ámbito educativo”.


                  Carmen en su exposición nos ha delimitado conceptualmente los términos “conducta”
           y  “enfermedades  raras”  y  cómo  éstas,  dependiendo  de  sus  características,  del  grado  de

           afectación sobre la vida de quien las sufre, de las estrategias de afrontamiento con las que
           cuenta cada persona, de la respuesta de los contextos en los que se desenvuelve, pueden

           propiciar  la  aparición  de  manifestaciones  conductuales  desadaptadas.  Y  qué  pasa  en  los

           casos en los que la enfermedad rara conlleva discapacidad intelectual y su posible relación
           con las manifestaciones conductuales.

                  En  la  respuesta  desde  el  ámbito  educativo  ha  puesto  especial  énfasis  en  la
           prevención  primaria,  sin  olvidar  la  respuesta  desde  los  otros  niveles  de  prevención  y  la

           necesidad de tener en cuenta los factores de riesgo presentes en los distintos contextos en

           los que se desenvuelve el chico o chica y la necesidad de coordinación con otros sistemas,
           además  del  educativo,  para  la  obtención  de  resultados  positivos  en  las  intervenciones

           planteadas.
                  Carmen Portillo, nos deja un valioso decálogo para la intervención en el que recoge

           los puntos básicos, a tener en cuenta, para plantear una intervención con posibilidades de

           éxito. Y como reflexión, la dificultad de algunos  programas de atención a la diversidad, para
           ajustarse  a  las  necesidades  y  características  individuales.  Las  respuestas  han  de  ser

           integrales,  flexibles,  coordinadas  y  permanentes.  Y  en  todos  los  espacios  educativos,
           patios, comedor,…







           Newsletter CREER Nº 83 Octubre 2018                                                                                                                                                   ~ 5 ~
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