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              en 1953 como mejor libro del año,
              concediéndome el ministro de Educa-
              ción de entonces, Joaq uín Ruiz Gimé-
              nez, la medalla de Alfonso X El Sabio.
              Tengo una vieja costumbre, q ue con-
              siste en q ue cuando termino un traba-
              jo de investigación me pregunto: a ver
              ¿ q ué dijiste tú en el año 53? , compro-
              bando generalmente q ue aunq ue no
              sabía lo q ue ahora sé, estaba bien
              encaminado y con buenas iniciativas.
              Estoy muy contento con esa obra” .

              -  ¿ Qu i é n e s  h a n  s i d o  s u s  m a e s t r o s ?
                – “ Como  conferenciante  he  tenido
              dos grandes maestros q ue han sido
              dos grandes amigos míos, los catedrá-  José Simón me decía: ¡ esto no puede   patatas, las judías y los tomates, por-
              ticos de la Universidad Complutense    ser! . ¡ Hay q ue ver!  ( sonríe) , q ue él es  q ue vinieron de América. No concedo
              de Madrid, Luís de Sosa y Luís Mora-   muy riguroso y en cambio yo siempre    más q ue una excepción q ue es el
              les Oliver. He pronunciado muchísi-    he sido muy heterodoxo. La gastrono-   besugo a Madrid, porq ue hay docu-
              mas conferencias sobre Madrid, q ue    mía hasta hace poco estaba muy mal     mentos de tiempo de los Reyes Católi-
              es lo q ue más conozco, en España y en  vista” .                              cos en los q ue se testimonia q ue ya se
              Sudamérica, a donde viajé por Colom-   -  Us t e d   p e r t e n e c e  a  l a  Ac a d e m i a  comía en la Navidad madrileña” .
              bia, Venezuela y Ecuador, enviado por  Es p a ñ o l a  d e  Ga s t r o n o m í a
              el Ministerio de Cultura a finales de los  – “ No se lo diga usted a nadie, pero  -  De  s u s  n u m e r o s a s  i n v e s t i g a c i o n e s
              años 50” .                             la  fundé  yo.  Mi  discurso  de  ingreso  ¿ q u é  d e s c u b r i m i e n t o ,  h e c h o  o  a c o n t e -
                                                     como miembro numerario en 1985         c i m i e n t o  l e  h a  i m p a c t a d o  m á s ?
              -  ¿ Y  e n  s u  t r a b a j o  d e  i n v e s t i g a c i ó n ?  estuvo dedicado a la gastronomía  – “ Y o tengo una peq ueña manía q ue
                – “ En investigación soy muy autodi-  madrileña. Con ese discurso un poco   es muy sencilla: ¿ cuál es el mejor
              dacta. He tenido compañeros más q ue   ampliado escribí  El ayer y hoy de la  momento de Madrid?  No hay duda de
              maestros. Desde mis tiempos de estu-   gastronomía madrileña” .               q ue el mejor es el Siglo de Oro. No hay
              diante fuimos tres Pepes, los catedrá-                                        ninguna  otra  ciudad  en  el  mundo,  y
              ticos de la Universidad Complutense,   -  ¿ Qu é  h a  a p o r t a d o  Ma d r i d  a  l a  c o c i n a ?  esto hay q ue decirlo muy claro, en la
              José Simón Díaz, José Fradejas Lebre-    – “ Y o no creo q ue haya realizado  q ue a la vez hayan vivido personajes
              ro y yo. Los tres compartíamos nues-   aportaciones. El cocido es un plato    como Cervantes, Lope de Vega, Queve-
              tros puntos de vista y los discutíamos,  importante pero es una versión de la  do, Góngora y Velázq uez. Si viajas por
              en la Universidad o en el Consejo      olla, ollas q ue hay en todas partes y se  el mundo le dicen aq uí vivió fulanito,
              Superior de Investigaciones Científi-  inventa en miles de hogares a la vez.  aq uí vivió..., pero aq uí vivieron todos
              cas ( CSIC)  . A la hija de José Simón la  Creo q ue con los platos tradicionales  estos genios. Es el gran momento de
              considero un poco hija científica, por-  pasa como con los trajes tradicionales:  Madrid, aunq ue estúpidamente se lle-
              q ue en su vertiente bibliográfica del  son del siglo XVIII, y del dieciocho acá  ga en el siglo XIX a un casticismo ton-
              padre yo la encaminé por la bibliogra-  la tradición  es muy liviana ¿ verdad? .  to e inútil” .
              fía gastronómica y ha publicado un     No son tradicionales los platos en los
              libro importantísimo. Al principio,    q ue intervienen productos como las    -  ¿ A q u é  l e  l l a m a  u s t e d  c a s t i c i s m o ?
                                                                                              – “ Le llamo a la verbena, los churros
               “ Mis p ad res p ensab an,  y  así  se lo h e                                y el chotís. Tengo publicado la lista de

                                                                                            todos los efectos del casticismo y
                 transmitid o a mis h ij os,  q ue eso d e                                  todos son ajenos: ni uno es madrileño,

                         leer era muy  imp ortante ”                                        desde el chotís a la verbena todos son
                                                                                            copiados. El gran momento no es el de




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