Page 54 - ses279
P. 54

NÚMERO 274 / 2009
          | MAYORES HOY
          mente maceradas en alcohol de 96º;   pal ya nos esperaba el padre Jesús   ello, el padre Marrodán, que no tie-
          el licor cálido se conseguía con el   Marrodán, elegido abad de la co-  ne momentos de descanso, recorre
          azafrán macerado en agua. El pri-  munidad hace pocos meses. Des-   los campos del monasterio, y lle-
          mer alambique se remonta a la dé-  pués de mostrarnos algunos de los   va a cabo el cultivo de las plantas
          cada de los cuarenta del siglo XX;   espacios más interesantes del mo-  en un herbolario que diseñó hace
          gracias a él, se pudo conseguir la   nasterio románico, nos llevó al ta-  años, para luego desarrollar en el
          homogeneización de todas las hier-  ller de elaboraciones, cuya llave de   taller las diferentes actividades con
          bas juntas, de las que se obtienen   entrada sólo la tiene él; también es   la elaboración del licor.
          las esencias. El licor sale fi nalmen-  el único que accede a aquel espacio
          te a 36º (antes era de 42º). “Se tuvo   en donde fl ota en su ambiente los   La Oliva
          que rebajar a consecuencia de los   efl uvios de un arte alquímico que
          elevados impuestos”, comenta el   superan las dimensiones del espa-  Volvemos a atravesar la geografía
          padre Jesús Martínez de Toda, que   cio y el tiempo.                riojana, pero esta vez, de SO a NE,
          ejerce de prior y, al mismo tiempo,                                 para cruzar el Ebro por Calaho-
          es el responsable máximo de las ela-  Allí, en aquel mágico escenario, Je-  rra, y entrar seguidamente en la
          boraciones del licor de Valvanera;   sús Marrodán elabora el prestigioso   Comunidad Foral de Navarra. El
          la única persona del cenobio que   licor “Tizona del Cid”, en sus mo-  recorrido no puede ser más foto-
          sabe las proporciones exactas para   dalidades: verde y amarillo. La or-  génico, permitiendo el descubri-
          alcanzar el producto fi nal que tanto   den cisterciense –fundada en 1098,   miento de espléndidos campos de
          éxito tiene en nuestros días.     como reforma a la orden benedicti-  cultivos y pueblos de piedra que
                                            na– tiene sus características que se   parecen pesebres, entre espesos
          Cardeña                           refl ejan en este licor. Por ejemplo, la   bosques de ribera. Por fi n llegamos
                                            austeridad y sencillez en su modo   a Carcastillo, en el centro de esta
          Desde Valvanera, a través de la   de vivir genera un conocimiento   región, en cuyo municipio se en-
          Ruta de los Monasterios riojanos,   notable del campo y sus hierbas   cuentra el monasterio cisterciense
          nos desplazamos hacia Cardeña,    y de técnicas agrícolas. Este licor,   de Santa María de La Oliva.
          ya en tierras burgalesas, pasando   que se elabora bajo fórmula secreta
          por Santo Domingo de la Calzada.   (el proceso de elaboración sólo lo   Al llegar a La Oliva, el padre Da-
                                            conoce el “hermano licorero”, así   niel Gutiérrez Vesga –el hermano
          San Pedro de Cardeña, el cenobio   llamado cariñosamente este fraile,   licorero de esta comunidad– es-
          cisterciense más relacionado con la   hoy abad de la comunidad), es el   taba atendiendo a un grupo de
          fi gura del Cid Campeador, se en-  fruto de la maceración –durante   visitantes franceses interesados
          cuentra acurrucado en el seno de   quince días en barricas de roble– de   por el patrimonio histórico-artís-
          un fértil valle. En su puerta princi-  unas treinta hierbas distintas; para   tico de este monasterio. Mientras
                                                                              tanto, permanecí un rato conver-
                                                                              sando con el monje encargado
                                                                              de la tienda, lo que me permitió
                                                                              admirar la gran diversidad de ar-
                                                                              tículos que el visitante a este com-
                                                                              plejo monástico puede llevarse de
                                                                              recuerdo; después, estuve reco-
                                                                              rriendo en solitario las diferentes
                                                                              áreas del cenobio, llamándome
                                                                              la atención la belleza y equilibrio
                                                                              del claustro, y de los graves des-
                                                                              trozos que este monasterio reci-
                                                                              bió durante las guerras del siglo
                                                                              XIX (Independencia y carlistas).
                                                                              Al momento, tras despedir al gru-
                                                                              po de visitantes, el padre Daniel



                                                                              El padre Jesús Marrodán, en el taller
                                                                              de elaboración del licor de San
                                                                              Pedro de Cardeña.

          54




                                                                                                           07/05/09   5:16
     052-055SESENTA.indd   54                                                                              07/05/09   5:16
     052-055SESENTA.indd   54
   49   50   51   52   53   54   55   56   57   58   59