Page 5 - ses304
P. 5
CARTAS |
NANA A MI NIETO
FRANCISCO JAVIER Corderito de Dios, blanco jazmín
tus pucheros y sonrisas son para mí,
Mi niño se está durmiendo o son para el ángel de la guarda
en los brazos de su abuela para que vele por tí.
La actividad y un ángel lo está mirando
en la Edad de Oro hasta que el sueño le llega. Benditos sean tus padres
que te dieron el ser
La jubilación en una profesión Al mecer mi butaca tiene sonidos y por nombre te pusieron
o carrera por haber llegado a la de campanas de gloria que hay en Belén el del santo que venero
edad reglamentaria, no debe de porque ha nacido el niño que le he pedido de San Francisco Javier.
significar nunca la inactividad al rey del cielo para mi vejez
para esa persona. Al contrario, anda, anda, mi niño está durmiendo. Rosario León López
debe comenzar para ella una nue- su abuela canta. (Madrid)
va etapa de acción o acciones,
que, de acuerdo con su edad y
demás circunstancias particulares que los románticos nos ofrecían cetas: físicas y deportivas (dentro
y siguiendo sus aficiones, aptitu- de los mayores…, que los consi- de un criterio razonable y pru-
des y posiblemente, llene su vida deraban acabados y sumidos en dente), culturales, intelectuales,
de jubilado o jubilada con una la melancolía de sus dolencias, sin artísticas, turísticas, sociales, fa-
serie de grandes alicientes y estí- esperanzas, llenos de aburrimien- miliares, realizaciones en muy di-
mulos por conseguir unos objeti- to y aguardando su lúgubre fin. versas ONG, asesores en muchos
vos largamente anhelados en su aspectos de la vida práctica…, to-
existencia anterior de una larga y La realidad es que a los mayores das ellas en un amplio contexto.
fatigosa jornada diaria de trabajo se les abren múltiples posibilida- Y así el jubilado o jubilada nunca
profesional, dejando poco tiempo des en el mundo de hoy con una se puede aburrir y tienen la posi-
libre. larga serie de voluntarias acti- bilidad de efectuar muchos anti-
vidades, que notablemente enri- guos “sueños”, rejuvenecerse con
Al llegar al límite de su actividad quecen su personalidad y contri- su pujante y entusiasta actividad
laboral, el mayor (hombre o mu- buyen extraordinariamente a su y tener de nuevo ilusiones, sentir
jer) se encuentran millonarios de distracción y deleite. Y, al mismo grandes satisfacciones de con-
tiempo libre con muchas posibi- tiempo, en bien de la sociedad en ciencia en los trabajos de ONG
lidades de hacer cosas gratas y general, pues, no olvidemos la por un mundo mejor. Y envejecer
apetecibles. Y nunca considerarse mucha sabiduría y gran experien- pensando en nuevos proyectos,
viejos inútiles. Es sencillamente cia en muchos aspectos y campos, que, en definitiva, forjan esperan-
un nuevo período de sus vidas, que atesoran los mayores. Y, que zas en un constante quehacer de
que se abre pletórico ante ellos bien aprovechadas, son utilísimas un transcurrir de los años en for-
henchido de ilusiones. Porque para las nuevas generaciones, que ma activa y muy saludable.
hay que reconocer que las ilusio- continuamente, vienen irrum-
nes no son sólo de la juventud, piendo y que necesitan de manera Recordemos a la interminable
que es la espléndida primavera vital de ese enorme caudal de co- legión de eminentes inventores,
de la vida, sino que también pue- nocimientos de las personas de la descubridores científicos, huma-
den florecer con cierta intensidad Edad de Oro para evitar errores nistas, poetas, escritores, artis-
en la edad otoñal, cuando ya se y realizar constantemente acier- tas de todas clases y de todas las
peinan canas o en muchos varo- tos y conseguir éxitos, que es el épocas y latitudes, que en su vejez
nes brillan sus calvas al sol. Claro ideal de todos los humanos en consiguieron los más altos y bri-
que las circunstancias no son las este mundo. llantes logros.
mismas. Pero, es cierto que esta
etapa no es ni debe ser por mu- Cómo decía antes, la actividad de Ángel Las Navas Pagán
chos motivos, esa triste imagen los mayores abarca múltiples fa- (Madrid)
5

