Page 54 - ses236
P. 54

054-057SESENTA  1/3/05  16:30  Página 54






                                                  Mayores Hoy







                                                  Niños rusos de la guerra




                     El reconocimiento a la memoria olvidada





                             odos los años el sábado más                                       niños, “en mi barco- comenta Secundi-
                             cercano al 12 de junio se                                         na- venía un grupo de niños sordomudos
                             reúne un grupo de hombres                                         y se quedaron en Francia” de allí conti-
                             y mujeres mayores para                                            nuaron para Rusia, “un recuerdo que
                             recordar un hecho que mar-                                        todos contamos y parece que sucedió en
                             có su vida. Esa fecha, para                                       todos los barcos es que ya en aguas
                             ellos, lleva impresa la señal                                     rusas cayo un marinero al agua”, “el
                  Tde la partida porque fue un                                                 tiempo fue fatal en el Mar del Norte-dice
                  doce de junio, de madrugada, cuando el                                       José- y nosotros íbamos dormidos en las
                  buque “Habana” cargado de niños y                                            bodegas en colchonetas”.
                  niñas abandono el puerto de Santurce                                         Pero si algo recuerdan con cariño y emo-
                  (Bilbao) huyendo de una guerra fraticida.                                    ción es el recibimiento que el pueblo ruso
                  El pequeño José tenia once años, “los                                        les brindó en Leningrado, hoy San Peters-
                  más pequeños eran de cinco o seis años                                       burgo. “Nosotros- dice José- llegamos
                  y los mayores de quince pero algunos                                         cuando se da el fenómeno de las celebres
                  iban con los papeles cambiados, es decir,                                    noches blancas de San Petersburgo (el
                  que habían añadido más edad a los     Aquellos españoles abandonados         día no oscurece), la plaza estaba llena de
                  pequeños o habían quitado a los mayo-                                        gente con flores y pancartas en español
                                                        en la Unión Soviética después de
                  res”. Por el camino les custodiaban dos                                      donde se podía leer frases como “no
                                                        la tragedia que significó la Guerra
                  buques ingleses, “el barco de Franco El                                      pasaran”, nos mandaron a dormir la sies-
                  Cervera nos salió por el camino pero los  Civil Española recobran protago-   ta y cuando nos levantamos la gente
                  barcos ingleses le encañonaron y desis-  nismo. Detrás de las frías cifras   seguía allí sin moverse, era algo impresio-
                  tió. También lo que siempre he recordado                                     nante”. “A nosotros- comenta Secundi-
                                                        de las estadísticas se esconden
                  es un avión que nos sobrevoló y en las                                       na- nos sacaron en brazos del barco por-
                  alas se podía leer la palabra Ave Maria”.  los rostros humanos de aquellos   que teníamos miedo, todas aquellas
                  Secundina nació en la cuenca minera   hombres y mujeres que un día,          orquestas, todos aquellos niños rusos que
                  asturiana, ella partió desde el puerto de                                    nos daban flores… eso nos impresionaba
                                                        siendo aún unos niños, partieron
                  Gijón, “Era un buque francés de carga y                                      y también se me quedo muy grabado que
                                                        para Rusia huyendo de la heca-
                  el Cervera también nos siguió a nosotros                                     en esa ciudad vi pasar un entierro con
                  pero nos protegían aviones rusos hasta  tombe sin sospechar, ni por un       coche de caballos y orquesta, era la pri-
                  llegar a aguas francesas, así que no con-  instante, que marchaban a un exi-  mera vez que veía algo así”.
                  siguieron que diéramos la vuelta”.                                           De esta manera llegaron a tierras rusas
                                                        lio no elegido.
                  En ambos barcos no todos los niños lle-                                      aquellos niños asturianos, vascos, catala-
                  garon a Rusia ya que hicieron una esca-                                      nes, cantabros, valencianos o madrile-
                                                             Texto y fotos: Reina G. Rubio
                  la donde desembarcaron algunos de los                                        ños, que habían sido sacados de su país,

                                    “Teníamos un club para nosotros y allí


                                        se formaron muchos matrimonios”




                  54   Sesenta y más
   49   50   51   52   53   54   55   56   57   58   59