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| ENTREVISTA
ta, mientras repasa cuadros; los escenarios no podían
el perfil de un ca- ser más emblemáticos: Jerez de la
ballo. Frontera, Baden Baden, Liverpool,
Londres, Baviera, la Camargue
Pasión por los francesa, etc.
caballos
Fruto de esta serie de desplaza-
Los caballos entra- mientos, la artista inicia un pro-
ron en la vida de grama de vértigo de exposiciones
María José duran- por todo el mundo. Recuerda con
te una fiesta cultu- especial relevancia su estancia en la
ral celebrada en la isla de Mallorca, donde hay un hi-
sede del Club Gu- pódromo dedicado a los trotones, y
laris, de la ciudad María José fue invitada para expo-
de Barcelona. Allí ner cuadros de caballos trotones;
la artista donó un durante quince días, la sala registro
cuadro, en donde un éxito clamoroso. Y fue estan-
retrataba la cabeza do en la ciudad de Palma, cuando
de un caballo, y el un cura menorquín visitó la sala
entonces crítico y se interesó de manera especial
de arte Francesc por la obra de la artista; el sacer-
Galí, animó a la dote, cuando regresó a Ciutadella,
artista para que convenció al alcalde de esa ciudad
siguiese pintando menorquina para que llamaran a
era consciente que tenía que apren- estos nobles animales. Recordemos María José e invitarla para pintar
der, y esa base la encontró con el que no tuvo que insistir demasiado los célebres caballos de pelo negro
maestro Tàrrega Viladots, en cuyo éste, dado que, como decíamos al de la fiesta de San Juan, de origen
estudio recibió las pautas y la base principio, María José tenía esa vo- templario. La artista aceptó la invi-
para emprender cualquier proyecto cación desde la más tierna edad, al tación, y durante todo un año, en
pictórico, por ambicioso que fuera, haberse criado en estrecho contac- diferentes desplazamientos, estuvo
al tiempo que los conocimientos to con caballos. El conde de Reus, descubriendo los caballos, la fiesta
para la aplicación de los colores. presidente del Real Club de Polo y la cultura equina de Menorca,
Allí estuvo trabajando María José de Barcelona, al ver la calidad del hizo fotografías y captó la esencia
durante cinco años. cuadro de María José, anima a la de los caballos. Al año siguiente,
artista para programar una exposi- María José llevó a Menorca 80
Después, la artista alquiló un piso ción en su entidad. Aquella fue la cuadros dedicados todos ellos a
en la calle Maestro Nicolau, cerca primera exposición, que, además, los caballos, que se vendieron a
de los Jardines del Turó, de Bar- la hizo famosa por sus cuadros de los pocos días de la inauguración.
celona, que convirtió en estudio y caballos. Desde entonces, la artista mantiene
residencia; los horarios de traba- una estrecha relación con esta isla
jo eran de sol a sol. Fue entonces, A partir de entonces, María José balear, a donde acude cada año, y
cuando contrató los servicios de un inicia una frenética serie de viajes, exponiendo en la iglesia medieval
marchante de arte francés, lo que primero por Europa, y después por del Consell. Viajes que siempre rea-
le permitió que su obra empezara todo el mundo, recorriendo los lu- lizaba sola; además, organizaba sus
a ser conocida fuera de nuestras gares relacionados con la cultura exposiciones y llevando a cabo su
fronteras, y también en el resto de del caballo, portando prismáticos, actividad; a excepción de los des-
nuestro país. Los temas predilec- su caballete con pinceles y espátu- plazamientos que hizo a Francia,
tos: figuras, paisajes, marinas, el las, para visitar las mejores cuadras que contaba con el marchante.
Pirineo, la nieve; “aunque prefiero de los cinco continentes; viajes que
estaciones intermedias; nací con el se pagaba de su bolsillo, fruto de Estando exponiendo en el Real
solsticio de verano”, evoca la artis- una valoración adecuada de sus Club de Polo de Barcelona, le
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