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astelehena, 21 azaroak 2022 10:49
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Predictores clínicos y neuropsicológicos de progresión a demencia en un estudio de seguimiento de una población de pacientes con DCL
Categorías: Divulgación
Etiquetas: demencia , neuropsicología , deterioro cognitivo leve , predictor
Edith Labos1-2, Karina Zabala2, Alejandro Renato1-2, Daniel Seinhart1, Marcelo Schapira1 y María Elena Guajardo1 | 1Hospital Italiano de Buenos Aires. 2Universidad de Buenos Aires. Múltiples trabajos destacan el valor de las pruebas cognitivas como variables predictivas de progresión a demencia. Estas investigaciones relacionan la progresión a demencia del deterioro cognitivo leve (DCL) con factores de riesgo como la edad avanzada, trastornos vasculares y déficits cognitivos y funcionales, destacando que el subtipo amnésico es más propenso a la conversión. La escala Cued Selective Reminding Test (FCSRT) creada por Buschke en 1984 que evalúa la memoria episódica verbal, mostró un alto valor predictivo para detectar Alzheimer prodrómico. Las tasas anuales de progresión a demencia oscilan entre 10% y 25%. Son escasos los trabajos que identifiquen el valor predictivo de progresión a demencia de las fallas específicas del sistema cognitivo y funcional y sus correlaciones con otras variables clínicas. En el presente estudio de seguimiento de una población de pacientes con diagnóstico de DCL fueron nuestros objetivos detectar los factores clínicos y de reserva cognitiva, la presencia de daño vascular y las variables neuropsicológicas asociadas a la progresión a demencia, discriminando los subtipos amnésico y multidominio de DCL. Se incluyó a 170 pacientes mayores de 60 años con quejas cognitivas, evaluados con pruebas neuropsicológicas que abarcaron memoria, atención, funciones ejecutivas, lenguaje, habilidades visuoespaciales y escalas de reserva funcional y cognitiva. Se realizaron resonancias magnéticas a 92 pacientes para evaluar el daño vascular. Así mismo se recabaron datos acerca de las comorbilidades existentes. La muestra tenía edad promedio de 77.94 años e instrucción de 11.20 años. De los 170 pacientes, 140 (82.35%) fueron diagnosticados con DCL. En 24 meses, el 44.28% de los pacientes con DCL progresaron a demencia, siendo el subtipo amnésico el de mayor progresión. Los predictores significativos fueron el rendimiento en pruebas de memoria y funcionalidad compleja, así como la presencia de factores de riesgo vascular. Los principales factores de riesgo fueron hipertensión (60.89%), dislipemia (51.98%), y tabaquismo (49.29%). Las tareas en las que se registraron diferencias significativas entre las medias se correspondieron en un primer lugar con el rendimiento mnésico (recuerdo diferido y otras medidas de recuerdo de la Prueba de recuerdo libre/facilitado de palabras) con la presencia de Intrusiones en aquellos que progresaron. Asimismo se registraron diferencias en el desempeño funcional complejo, el puntaje total del MMSE y la tarea atencional de dígitos directos. Nuestros resultados permitieron identificar predictores cognitivos y funcionales específicos para cada subtipo de DCL, subrayando la relevancia del déficit en la funcionalidad compleja como posible indicador de progresión. Considerando las limitaciones de acceder a estudios de neuroimágenes y/o biomarcadores destacamos el valor clínico de identificar marcadores cognitivo-funcionales que tengan un valor predictor de progresión a demencia. Los resultados obtenidos en este estudio sugieren la necesidad de implementar evaluaciones neuropsicológicas sistematizadas en la clínica, que incluyan escalas de funcionalidad compleja y de memoria para detectar amnesia hipocampal y la importancia de orientar a los pacientes sobre medidas preventivas. Por otro lado la detección temprana de cuadros de alto riesgo de progresión en pacientes con diagnóstico de DCL, generalmente asintomáticos, merece una reflexión acerca de la trasmisión diagnóstica y sus efectos en el paciente y entorno familiar. Puede consultar el artículo pulsando aquí.
astelehena, 21 apirilak 2025 08:13
La depresión: un predictor de demencia
Categorías: Divulgación
Etiquetas: alzhéimer , investigación , demencia , psicología , depresión , predictor
JOSEP DEVÍ BASTIDA [1, 2] ; NÚRIA PUIG POMÉS [3]; SUSANNA JOFRE FONT [2]; ALBERT FETSCHER EICKHOFF [4] | [1] UNIVERSITAT AUTÒNOMA DE BARCELONA. DEPARTAMENTO DE PSICOLOGÍA CLÍNICA Y DE LA SALUD (BELLATERRA-BARCELONA). [2] RESIDENCIA Y CENTRO DE DÍA SANT CUGAT (DEPARTAMENT DE BENESTAR I FAMILIA-SISPAP / GRUP MUTUAM) (SANT CUGAT DEL VALLÉS-BARCELONA). [3] ASOCIACIÓN MULTIDISCIPLINAR DE PSICOGERIATRÍA Y DEMENCIAS (AMPIDE) (SANT CUGAT DEL VALLÉS-BARCELONA). [4] CENTRO SANITARIO CAN MORA (SANT CUGAT DEL VALLÉS-BARCELONA). Los avances científicos, sobre todo en el campo de la medicina y la salud, se han traducido en un aumento de la esperanza de vida, que ha supuesto un incremento progresivo de la población. Así mismo, el hecho de que las cifras de la población de la tercera edad vayan en aumento también comporta un incremento progresivo de la incidencia de enfermedades neurodegenerativas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la demencia afecta, a nivel mundial a unos 35’6 millones de personas y se prevee que el número total de personas con demencia prácticamente se duplique cada 20 años, de manera que pasaría a 65,7 millones en 2030 y a 115,4 millones en 2050. Es por eso que cada vez se hace mas necesaria la detección de los posibles factores de riesgo para poder desarrollar una intervención o, como mínimo, plantearnos la ambición de prevenir, ya sea en mayor o menor medida, esta enfermedad. Algunos estudios sugieren que entre un 10-25% de los casos de alzhéimer, la demencia mas prevalente en nuestra sociedad, pueden ser prevenidos con la eliminación o control de algunos factores de riesgo. Barnes y Yaffe calcularon que aproximadamente un 10% de casos de alzhéimer eran atribuibles a la depresión. Recientemente, ha aumentado el interés entre los investigadores por la relación entre depresión y demencia, ya que numerosas investigaciones sugieren que la depresión es un factor de riesgo para el futuro desarrollo de demencia. No obstante, la naturaleza de esta relación es compleja. Uno de los motivos de esta complejidad recae en el hecho de que en las primeras fases o estadios de la demencia pueden aparecer alteraciones afectivas como la depresión, motivo por el cual es difícil cribar si la depresión es un pródromo de la demencia o si realmente es un factor de riesgo para desarrollarla. Por otra parte, una revisión de un estudio sobre la depresión en el alzhéimer llegaba a la conclusión que esta misma aparecía a raiz de los daños anatómicos que son parte del curso neuropatológico de la demencia; es decir, que la depresión es causada por la demencia. Esta hipótesis se evidencia también con el hecho de que la aparición de la depresión se da poco tiempo antes del diagnóstico de demencia. En cambio, existen numerosos trabajos que indican que sufrir depresión, sobre todo en la vejez, comporta daños neuropatológicos que contribuyen al desarrollo de demencia. Además, a pesar de existir diversos datos que apuntan en esta dirección, hay otros que sitúan a la depresión como efecto del inicio de la demencia y no precediéndola. Por otra parte, algunos estudios no encuentran asociación entre depresión precoz y riesgo de demencia. Finalmente, hay investigaciones que encuentran que la depresión tan solo influye en grupos sociales con unas características de sexo, edad y educación muy concretas. A raíz de esta disparidad de hallazgos que menciona la literatura científica, la probabilidad de riesgo de demencia después de sufrir depresión queda difusa, hecho por el cual hoy día no existe evidencia concluyente. En vista de esta situación, se ve fundamentada la necesidad de diseñar nuevos estudios que aclaren esta cuestión. A este efecto, llevamos a cabo una revisión sistemática con metaanálisis mediante diversas fuentes bibliográficas publicadas hasta la actualidad y extraídas de varias bases de datos científicas, con el objetivo de analizar la evidencia científica sobre la hipótesis de que padecer previamente depresión aumenta el riesgo de desarrollar demencia en el futuro. Esta revisión sistemática con metaanálisis se llevó a cabo con literatura científica publicada hasta la actualidad, con una cobertura temporal entre 1990 y 2014. Finalmente se seleccionaron 10 artículos que cumplían con los criterios de selección (similitud en: a) tamaño y características de la muestra [procedencia, edad…], b) procedimiento de recogida de datos, c) método de estudio de la relación [comparación tanto inter como intra grupal], d) método estadístico de análisis de los resultados) y de calidad previamente establecidos. Los valores de Odds Ratio de de los estudios analizados oscilan entre 1,72 y 3,59, y los de Hazard Ratio entre 1,72 y 5,44, lo cual indica que los sujetos con historia de depresión tienen mayor riesgo de desarrollar demencia que aquellos que no la han tenido. Referencia bibliográfica del artículo publicado en la Revista Española de Geriatría y Gerontología: Deví Bastida J, Puig Pomés N, Jofre Font S, Fetscher Eickhoff A. La depresión: un predictor de demencia. Rev Esp Geriatr Gerontol. 2016;51(2):112–118.
osteguna, 10 azaroak 2022 08:08
La fuerza del tren inferior principal predictor de la calidad de vida en pacientes con alzhéimer
Categorías: Divulgación
Etiquetas: investigación , demencia , pacientes , calidad de vida , predictor
FERNANDO PINEDA ORTEGA, JAVIER BUENO ANTEQUERA, MIGUEL ÁNGEL OVIEDO CARO, DIEGO MUNGUÍA IZQUIERDO | GRUPO DE INVESTIGACIÓN «ACTIVIDAD FÍSICA, SALUD Y DEPORTE CTS-948». DEPARTAMENTO DE DEPORTE E INFORMÁTICA. UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE, SEVILLA La causa más común de demencia es la enfermedad de Alzheimer (EA), la cual tiene una prevalencia cada vez mayor en los países occidentales debido a que la esperanza de vida sigue creciendo (Santana-Sosa, Barriopedro, López-Mojares, Pérez y Lucia, 2008). En los países desarrollados la EA, junto con otras demencias, ha llegado a ser una de las diez principales causas de muerte (World Health Organization, 2011). Aunque el riesgo de demencia y particularmente de EA, depende en gran medida de factores biológicos y genéticos (Armstrong, 2011; Hollingworth et al., 2011; Sillen et al., 2006), hay evidencias crecientes de que algunos factores del estilo de vida están vinculados con el desarrollo de la enfermedad, factores estos potencialmente modificables (Flicker, 2010), lo que sugiere que los individuos pueden influir en su estado cognitivo al final de la vida a través de los estilos de vida (Baltes, 1987). La EA es la principal fuente de deterioro funcional en las personas mayores (Sauvaget, Yamada, Fujiwara, Sasaki y Mimori, 2002; Thomas, 2001), está relacionada con el deterioro físico y la masa muscular reducida, resultando en una disminución de la movilidad y en un mayor riesgo de caídas y fracturas. Esta pérdida de la capacidad funcional (CF) va a afectar a la capacidad del sujeto para realizar las actividades de la vida diaria (AVD), a su independencia funcional y con ello a su calidad de vida relacionada con la salud (CVRS). El mantenimiento de una buena condición física en los pacientes con EA puede no sólo mejorar su estilo de vida, sino también prolongar su independencia, e incluso ralentizar la progresión de la enfermedad (Maci, Pira, Quattrocchi, Nuovo, Perciavalle y Zappia, 2012). Objetivo Analizar los factores predictores de la CVRS en los pacientes diagnosticados de alzhéimer en el centro de día AFA El Campillo, describir sus niveles de condición física y composición corporal y compararlos con recientes valores de referencia nacional. Para la realización de esta investigación se evaluó la CVRS, la CF, el estilo de vida, la composición corporal y la función cognitiva en 15 enfermos de Alzheimer con una edad media 80.4 años. La CVRS fue evaluada mediante el cuestionario general Euroqol-5D; la CF mediante test específicos que valoran la condición física (Batería Senior Fitness Test, 30-m walk y fuerza de prensión manual) y mediante la escala Falls Efficacy Sacale – International que valora el miedo a caer; el estilo de vida a través de un calorímetro portátil que mide el gasto energético; la composición corporal mediante un analizador de composición corporal portátil y la función cognitiva mediante test específicos que valoran el deterioro cognitivo (Mini Mental State Examination y Fluencia Verbal Semántica). Resultado La fuerza del tren inferior (FTI), el riesgo de caída y el IMC fueron determinantes significativos de la CVRS (R²=0.77, p=0.002), siendo la FTI el mejor predictor independiente de la CVRS, el cual contribuyó en un 49% a la variación de la CVRS. La resistencia aeróbica, el tiempo tumbado, el tiempo de sueño, el deterioro cognitivo y el tiempo en los test de equilibrio y de marcha también se encuentran asociados con la CVRS. Conclusión La FTI, el miedo a caer y el IMC son determinantes significativos de la CVRS en personas mayores con alzhéimer, siendo la FTI la que explica la mayor proporción de la varianza de la CVRS de los enfermos de alzhéimer.
osteguna, 10 azaroak 2022 08:21
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osteguna, 17 azaroak 2022 18:15
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